EL CARTÓGRAFO de Juan Mayorga con Blanca Portillo y José Luis García-Pérez

Tipo de evento :

Teatro de texto contemporáneo


Precio :

zona A: 20 € / zona B: 15 € (incluida en abono Gran Telón)


Duración :
120 minutos
Publico :
Adultos.
Lugar :
Teatro Circo de Albacete
Venta de entradas :
· Taquilla del Teatro Circo, de 10 a 13 horas, de lunes a viernes y 1 hora antes de la representación. · Taquilla del centro comercial Albacenter, de 10:00 a 22:00 h. de lunes a sábado. · Información grupos entradas.cultural@dipualba.es · Reserva de localidades para usuarios con movilidad reducida : 967193630, de Lunes a Viernes, de 10 a 13 horas.
Patrocina:

Una obra compleja con saltos espacio temporales (Gueto de Varsovia, la Polonia comunista y la actualidad) que despliega, como los mapas, diferentes temas a medida que avanza la obra. Con la memoria como eje central, son tantos los temas (filosóficos, éticos, históricos, humanos…) que se plantean que la obra al final adquiere una dimensión universal.

jueves, 14 de diciembre de 2017
21:00 h.

Reseña

Detalles

     En la Varsovia de nuestros días, Blanca oye la leyenda del cartógrafo del gueto. Según esa leyenda, un viejo cartógrafo se empeñó, mientras todo moría a su alrededor, en dibujar el mapa de aquel mundo en peligro; pero como sus piernas ya no lo sostenían, como él no podía buscar los datos que necesitaba, era una niña la que salía a buscarlos para él.


Blanca tomará por verdad la leyenda y se lanzará a su vez, obsesivamente, a la búsqueda del viejo mapa y, sin saberlo, a la búsqueda de sí misma.


El cartógrafo es una obra - un mapa - sobre esa búsqueda y sobre aquella leyenda.


 


NOTA DEL AUTOR


El teatro es cartografía. Como en el mapa, en el escenario todo debe responder a una pregunta que alguien se ha hecho. Como en el mapa, en el escenario lo más importante es decidir qué se quiere hacer visible y, por tanto, qué se deja fuera. En el escenario, como en el mapa, siempre se toma partido.


El cartógrafo reclama una puesta en escena que sea, con especial intensidad, cartográfica. Dado que en su centro se halla un acontecimiento irrepresentable, la obra exige preguntarse una y otra vez qué ofrecer al ojo y qué ocultarle para que la imaginación vea.


Los grandes actores dan, al ojo y a la imaginación, mucho con muy poco. Blanca Portillo y José Luis García-Pérez son, en el escenario, enormes cartógrafos. Alejandro Andújar, Mariano García, Juan Gómez-Cornejo, Carlos Martínez-Abarca y quien esto firma les hemos ayudado a trazar el mapa.


                                                                                                                                                                                            Juan Mayorga


 


Cartografía teatral de un espacio de excepción


Unos ciudadanos, los actores, convocan a la ciudad para darle a examinar posibilidades de la vida humana: eso es el teatro. Nace de la escucha de la ciudad, pero no puede conformarse con devolver a la ciudad su ruido; ha de entregarle una experiencia poética. No es un calco, es un mapa. Arte político en la medida en que se hace ante una asamblea, lo será especialmente si los actores convierten el escenario en espacio para la crítica y para la utopía: en lugar para el examen de este mundo y para la imaginación de otros mundos. Es decir, si los actores se enfrentan a este mundo. Si suele decirse que el teatro es el arte del conflicto, debe añadirse que no hay conflicto más importante entre los que puede ofrecer el teatro que aquel que se da entre los actores y el público. El teatro convoca a la ciudad para desafiarla. Por eso, igual que un mapa, un teatro que no provoque controversia es un teatro irrelevante. El mejor teatro divide la ciudad. Pone ante la ciudad lo que la ciudad no quiere ver. En vez de a lo general, a lo normal, a lo acordado, atiende a lo singular, a lo anómalo, a lo incierto. A aquello que la ciudad quiere expulsar del territorio y del mapa. Un teatro valioso, como un valioso mapa, nos sitúa otra vez en la escena original: aquella en que la ciudad establece sus límites.


Tuve todo eso en la cabeza al escribir El cartógrafoMuchas dudas también. Temía estar sumándome a aquellos que se acercan a espacios de sufrimiento por su siniestro glamour, por el paradójico brillo aurático que de ellos se desprende y que atrae al creador de ficciones como si al ubicar éstas allí las dotase de un prestigio adicional, de un valor suplementario. Temía dar respuestas ingenuas a problemas mayores de la ética de la representación: ¿Cómo representar aquello que parece tener una opacidad insuperable?, ¿cómo comunicar aquello que parece incomprensible?, ¿cómo recuperar aquello que debería ser irrepetible? Temía estar eludiendo una pregunta que todo hombre de teatro ha de hacerse: ¿Qué derecho tengo a dar un cuerpo a la víctima, a darle un rostro? Pero junto a aquellas dudas, sé que también me acompañaron razones especialmente fuertes, también de orden moral antes que estético, para empeñarme en la escritura de El cartógrafo.


Estoy entre los que creen que no podemos ceder el escenario a negacionistas o revisionistas, ni dejar la representación del sufrimiento en manos de quienes trivializan el dolor, desprecian a las víctimas o son comprensivas con los verdugos. Y estoy entre los que creen que la memoria de la injusticia es nuestra mayor arma de resistencia contra viejas y nuevas formas de dominio del hombre por el hombre. Hacer un teatro que dé a mirar esos lugares de sufrimiento es parte de nuestra responsabilidad para con los muertos y para con los vivos.


El teatro no puede hacer del espectador un testigo, pero acaso sí un portador de testimonio. No puede resucitar a los muertos, pero sí construir una experiencia de la pérdida. No puede hablar por las víctimas, pero sí hacer que se escuche su silencio. El teatro, arte de la palabra pronunciada, puede hacernos escuchar el silencio. El teatro, arte del cuerpo, puede hacer visible su ausencia. Y así, ayudarnos a ser más críticos y combativos, más vigilantes, más valientes contra la dominación del hombre por el hombre. Al proyecto de olvido de los verdugos y de sus herederos debería oponerse un teatro de la memoria que participe en el combate contra la docilidad y el autoritarismo.


En El cartógrafo, una mujer herida vaga por las calles de Varsovia en busca de un mapa que, sin saberlo, está dibujando con sus pasos. Mi sueño es que, al ver la obra en escena, algún espectador encuentre el mapa que yo no he sabido trazar.


                                                                                                                                       Juan Mayorga

Compañía

Detalles

JUAN MAYORGA. Autor y director


Juan Mayorga nació en Madrid en 1965. En 1988 se licenció en Filosofía y en Matemáticas. Amplió estudios en Münster, Berlín y París. En 1997 se doctoró en Filosofía. Ha enseñado Matemáticas en Madrid y Alcalá de Henares. Es profesor de Dramaturgia y de Filosofía en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Dirige el seminario “Memoria y pensamiento en el teatro contemporáneo” en el Instituto de Filosofía del CSIC.


Su trabajo filosófico más importante es “Revolución conservadora y conservación revolucionaria. Política y memoria en Walter Benjamin”. Entre otros premios, ha obtenido el Nacional de Teatro (2007), el Valle-Inclán (2009), el Max al mejor autor (2006, 2008 y 2009), el Max a la mejor adaptación (2008) y el Nacional de Literatura Dramática (2013).


Es autor de los siguientes textos teatrales: “Siete hombres buenos”, “Más ceniza”, “El traductor de Blumemberg”, “El sueño de Ginebra”, “El jardín quemado”, “Angelus Novus”, “Cartas de amor a Stalin”, “El Gordo y el Flaco”, “Sonámbulo”,” Himmelweg”, “Animales nocturnos”, “Palabra de perro”, “Últimas palabras de Copito de Nieve”, “Job”, “Hamelin”, “Primera noticia de la catástrofe,” “El chico de la última fila”, “Fedra”, “La tortuga de Darwin”, “La paz perpetua”, “El elefante ha ocupado la catedral”, “La lengua en pedazos”, “Si supiera cantar, me salvaría” y “El cartógrafo”.


Con el título de “Teatro para minutos” ha reunido sus textos teatrales breves: Concierto fatal de la viuda Kolakowski,El hombre de oro, La mala imagen, Legión, El Guardián, La piel, Amarillo, El Crack, La mujer de mi vida, BRGS, La mano izquierda, Una carta de Sarajevo, Encuentro en Salamanca, El buen vecino, Candidatos, Inocencia, Justicia, Manifiesto Comunista, Sentido de calle, El espíritu de Cernuda, La biblioteca del diablo, Tres anillos, Mujeres en la cornisa, Método Le Brun para la felicidad, Departamento de Justicia, JK, La mujer de los ojos tristes, Las películas del invierno y 581 mapas.


Ha escrito versiones de “El monstruo de los jardines” (Calderón de la Barca), “La dama boba” (Lope de Vega), “Fuente Ovejuna” (Lope de Vega), “La visita de la vieja dama” (Friedrich Dürrenmatt), “Natán el sabio” (Gotthold Ephraim Lessing), “El Gran Inquisidor” (Feodor Dostoievski), “Divinas palabras” (Ramón María del Valle-Inclán), “Un enemigo del pueblo” (Henrik Ibsen), Rey Lear (William Shakespeare), “Ante la Ley” (Franz Kafka), “Platonov” (Anton Chejov) y “Woyzeck” (Georg Büchner). Con Juan Cavestany es coautor de “Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver de la boda de la hija del presidente” y de “Penumbra”.


Su obra ha sido representada en Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Colombia, Corea, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, México, Noruega, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía, Suiza, Ucrania, Uruguay y Venezuela, y traducida a los idiomas alemán, árabe, búlgaro, catalán, coreano, checo, danés, francés, gallego, griego, húngaro, inglés, italiano, noruego, polaco, portugués, rumano, ruso y serbocroata.


 

Ficha Artístico / Técnica

Detalles

Reparto: Blanca Portillo y José Luis García-Pérez


Autoría y dirección: Juan Mayorga


Ayudante de Dirección: Carlos Martínez-Abarca


Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar


Iluminación: Juan Gómez Cornejo


Música Original y Diseño de Sonido: Mariano García


Diseño Gráfico: Javier Portillo


Fotografía: Ceferino López y marcosGpunto


Violines y cuerdas: Diego Galáz


Voz: Jasmina Petrovic


Maestro de Baile:Nelson Dante


Realización de Vestuario: Época


Mobiliario: May Servicios


Ambientación Vestuario: María Calderón


Utilería: Miguel Ángel Infante


Técnico de Sonido: César Cortés


Gerencia: Chus Martínez


Dirección Técnica: Amalia Portes


Prensa: Ellas Comunicación


Distribución: Cuca Villén |Entrecajas Producciones


Producción Ejecutiva: Chusa Martin | Susana Rubio


Una producción de Avance Producciones Teatrales, Entrecajas Producciones Teatrales y García -Pérez Producciones


Página Web :
http://entrecajas.com/el-cartografo/